Historia y valores

La filosofía de inversión de MCH en las compañías participadas por sus fondos se basa en una serie de principios básicos, como son:

    • La defensa de los intereses de nuestros inversores como criterio fundamental que guía nuestra actividad.

 

    • La apuesta por el equipo de gestión como el motor esencial de la creación de valor y el cambio organizativo.

 

    • La involucración activa del inversor en la compañía, colaborando con el equipo de gestión en las áreas que éste considere prioritarias, así como aquéllas en las que el equipo de MCH ha acumulado significativa experiencia.

 

    • La prudencia y la responsabilidad social a la hora de plantear las operaciones y el rigor intelectual como base fundamental de análisis de éstas.

 

    • La ética profesional y personal como un valor compartido en la Firma y en el gobierno corporativo de las participadas, así como el cumplimiento escrupuloso de la legalidad.

 

    • El posicionamiento del inversor respecto al resto de accionistas como un auténtico socio industrial, con vocación de creación de valor a medio plazo.

 

El resultado de la aplicación consistente de estos principios ha sido, en muchos casos, la transformación sustancial de los negocios y el incremento sostenido de valor de las participadas, por encima del efecto que ciclos alcistas o bajistas de mercado hayan podido tener en la valoración de los negocios.

Respecto a la involucración del equipo de MCH, los fondos se centra en apoyar al equipo directivo desde el Consejo de Administración, en el que siempre tiene al menos un representante, y prestando además apoyo operativo en áreas específicas cuando los gestores lo solicitan (área financiera, comercial, control de gestión, operativa u otras), dando a los equipos de gestión la autonomía necesaria para desempeñar su labor.